1-No quieres cambiar

Los seres humanos estamos programados para no cambiar. Evitamos cambiar para ahorrar energía ya que el cambio, lo nuevo, nos hace gastarla.

Lo fácil es no cambiar, seguir estando en la misma situación.

Si no quieres cambiar, no cambiarás.

¿Qué puedes hacer?

EJERCICIO: Imagina cómo será tu vida en 5 años, por ejemplo, si nada ha cambiado. ¿Te gusta lo que ves? Reflexiona sobre el tema, cómo te sientes al ver esa situación

2-Te cuesta cambiar

Habitualmente nos cuesta cambiar. Muchas veces es porque no nos conocemos lo suficiente, ni nuestras fortalezas ni nuestras debilidades. Si no sé cómo soy realmente, ¿cómo puedo cambiar? Resulta complicado.

¿Qué puedes hacer?

EJERCICIO: Para conocerte mejor, pregunta a 3 personas muy cercanas a ti qué es lo que más valoran de ti, cuáles creen que son tus puntos fuertes, en qué deberías mejorar, qué podrías aprender, etc.

3-Tienes miedo

Lo nuevo provoca miedo. Biológicamente es una emoción que nos mantiene a salvo pero en nuestra sociedad tenemos miedo por situaciones que no tienen nada que ver con la supervivencia. Casi siempre tenemos miedo por situaciones del futuro que no sucederán.

¿Qué puedes hacer?

EJERCICIO: Piensa de qué situaciones tienes miedo. ¿Crees que pasarán realmente? Si no cambias seguirás teniendo miedo de eso. ¿No te da miedo seguir así? Reflexionar sobre esto te ayudará a avanzar.

4-Culpas a los demás

Vivimos en la sociedad de la culpa, donde las demás personas son culpables de lo que nos pasa. Es la forma más sencilla de vivir: no asumir la culpa, culpar siempre de algo a otra persona.

Cuanto más culpes a los demás, peor estarás tú. Cada uno es responsable de lo que hace y no debemos culpar a los demás sino aprender de cada situación.

¿Qué puedes hacer?

EJERCICIO: ¿Cuál fue la última vez que culpaste a alguien? Recuerda qué pasó y cuál fue tu reacción y saca un nuevo aprendizaje, piensa en cuál fue tu rol.

5-El entorno no te apoya

Nuestro entorno directo tiene una gran influencia en nosotros. Si nos apoya, avanzaremos más rápido pero si no lo hace, no nos desarrollaremos. Ni siquiera empezaremos o será mucho más difícil.

¿Qué puedes hacer?

EJERCICIO: Anota las 5 principales personas que están en tu vida. ¿Cuando quieres hacer algo nuevo, te apoyan? ¿Estás más motivado/a con lo que te dicen? Si la respuesta es no hables con ellas de ese tema. Si no, te costará mucho más empezar y cambiar.

6-No sabes por dónde empezar

El proceso de cambio puede verse de forma muy compleja. Quizás no sabes por dónde empezar y eso te paraliza. Por eso no cambias.

¿Qué puedes hacer?

EJERCICIO:  Escribe un objetivo claro y conciso y después varias acciones para llegar a él. Puedes empezar con algo sencillo. Si crees que es un paso demasiado grande para ti, busca ayuda profesional para avanzar hacia el cambio.

Recuerda que estas son solo 6 razones por las que no cambiarás pero en tu mano está eliminarlas y conquistar el proceso de cambio.

1 Comment

  1. Rogelio v. Rodriguez

    Responder

    Wow Silvia, estupendas luces aportas en tus palabras. Las tomo y aplico en mi… AHORA MISMO!!

    Gracias.

Leave a comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *